| Bibliothecarius Ironicus Pt. 5 - The loneliness of the long distance runner |
[27 Nov 2008|02:37pm] |
Curso intensivo, 300 euros, dos fines de semana sin vida… un planazo, ¿verdad? Yo pensaba que sobre todo iba allí de repaso, pero me di cuenta enseguida que sin curso era imposible aprobar. Pero eso luego. Como era un curso de última hora sólo éramos 4 matriculados, yo y 3 seres a cual más amorfo que afirmaban ser del género femenino (las llamaremos Bocachunga, Retra y Pelotilla). Bocachunga hablaba muy raro y podía tener un cierto hándicap mental. Retra… es que directamente era retra(sada). Aparentaba una cifra entre 30 y 300 años, pero más cerca de esta última, y no se enteraba de nada. Era gorda y pequeña como un moco apelotillado. Hablando de lo cual, Pelotilla era un pobre y miserable ser de Rivas (erial del q he conocido a 3 personas y ninguna merecía la pena), pelota, muy pelota, pero que encima era torpe.
Porque si eres pelota pero sabes las cosas, vale. Pero ser pelota equivocándote es muy triste. Pasará a la historia por declaraciones como “yo mi salón lo tengo decorado en blancos y rojos” y “no puede haber manuscritos del siglo XVI”, a lo cual nuestro héroe judasolo le tendió un folio garrapateado (de hacer garrapatos: 3. m. pl. Letras o rasgos mal trazados con la pluma) y le dijo: “toma, un manuscrito del siglo XXI”. A todo lo que decía la profe preguntaba; a todo respondía; a todo añadía; a todo apuntaba; y todo mal, la virgen, todo MAAAAL!!! A cada frase suya yo escribía "baka" en un folio; necesité 4 xD
Era odiosa, prepotente, pija, muy pija, pijérrima, y encima a su novio le llamaba “mi pareja”, que parece que está hablando de un calcetín más que de un animalico.
El curso fue en un colegio de curas del barrio de salamanca. Me permitió descubrir que tiene cierto encanto Madrid un sábado por la mañana, que hay palmeras de chocolate riquísimas por la zona y que el menú del día de la casa de la cerveza era muy barato, no así la cerveza. Además descubrí la tienda que vende jagermeister y litronas de chimay. Yuju!! No me preguntéis por qué, pero encontré algo bonito en dar vueltas por la zona escuchando el mp3 entre la comida y las clases de la tarde. Tranquilidad, o algo así. Ahí fue cuando se forjó la banda sonora de la oposición, que se posteará más adelante. El curso tenía dos partes: ordenación y proceso técnico. De las dos, descubrí, no tenía ni puta idea. La ordenación es un mundo mágico lleno de símbolos que no son letras ni números, de idiomas misteriosos y olvidados y de autores, libros y materias; incluso a veces todo junto. ¿Qué va antes? ¿“Flores” como título, “Flores” como materia, o Flores como apellido? Cosas así, que no valen para nada, pero es que el mejor conocimiento es el inútil, ya lo decía Oscar Wilde.
Esto nos lo explicó una profe que era una morsa, pero explicaba bien. Me resolvió dudas bizantinas (Baldía, intempestiva o demasiado sutil) como dónde se ordena la @, y tal.
La parte de proceso técnico nos la explicaron muuucho peor, pero nadie es perfecto. El tipo era preparador de bibliotecas públicas, y esto no se parece mucho (en la Nacional no hay préstamos, ni se manda callar a nadie, ni el acceso es libre...) Explicación: hay bibliotecas locales, autonómicas, universitarias y estatales, y mi oposición era de éstas últimas. El temario es un 75% igual, pero lo que preguntan es ese 25%, claro. Aun así nos explicó un montón de cosas de bases de datos y fuentes de información (he aprendido más de esto en dos findes que en 5 años de licenciatura + 2 de doctorado), además de lo normal del proceso técnico (registro de ejemplares, recuentos, expurgos, no sé, todo).
De los 4 alumnos sólo aprobé yo el primer examen; normal, porque el 75% de la masa cerebral útil de aquel aula era mía (cof cof). El profe dijo "no os preocupéis, esto es una carrera de fondo, no sale a la primera". Y yo pensé, "¡¡¡y una puta mierda, gilipollas, estas 3 necias comemierdas no han podido, pero yo sí, PAM!!!" (sí, también pensé "PAM" xD)
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